El desenlace más temido se confirmó en Puerto Madryn, provincia de Chubut, donde fue hallado el cuerpo sin vida de Sofía Devries, una turista de veintitrés años que había desaparecido mientras realizaba una inmersión de buceo en el Golfo Nuevo.
La joven participaba de una práctica vinculada a una certificación internacional de buceo, a una profundidad cercana a los veinte metros, cuando por causas que aún se investigan se habría descompensado sin lograr regresar a la superficie por sus propios medios.
Investigación judicial en curso
Tras el hallazgo, la causa quedó bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal de Chubut, que intenta determinar si existió negligencia o falta a los deberes de cuidado por parte de terceros vinculados a la excursión.
Los investigadores buscan establecer si la muerte fue consecuencia de un riesgo propio de la actividad o si hubo incumplimientos en las medidas de seguridad exigidas. Hasta el momento no se informaron personas imputadas, aunque ya se tomaron declaraciones testimoniales a quienes participaron de la salida.
Operativo de búsqueda con tecnología especializada
El cuerpo fue encontrado luego de un intenso rastrillaje realizado por Prefectura Naval Argentina, que incorporó equipamiento de última generación para explorar el lecho marino. Entre los recursos utilizados se destacó el buque SB-15 “Tango”, con capacidad de buceo profundo y un vehículo operado de forma remota que permitió localizar a la joven.


